Marketing emocional en otros idiomas: ¿Se puede traducir una emoción?

Marketing emocional en otros idiomas ¿Se puede traducir una emoción

El marketing emocional se ha convertido en una herramienta esencial para conectar con el público. Apela a los sentimientos. Provoca respuestas instintivas. Pero, ¿qué pasa cuando esa emoción debe cruzar fronteras lingüísticas? ¿Es posible traducir una emoción sin perder su esencia? ¡Vamos a verlo!