
¿Qué documentos requieren traducción jurada en España?
Si alguna vez has intentado presentar un documento extranjero en una universidad, en un juzgado o en una administración pública española… es probable que te hayan pedido una traducción jurada. Y no, no vale con traducirlo tú o con pasarle el texto al cuñado que vivió dos años en Londres.
La traducción jurada no es una opción estética. Es una exigencia legal. Y si no la tienes, prepárate para retrasos, rechazos y papeleo extra. Porque en España, hay una larga lista de documentos que sí o sí deben ir con su correspondiente sello, firma y certificado.
¡Te contamos cuales!
¿Qué es exactamente una traducción jurada en España?
Es una traducción que lleva la firma y el sello de un traductor jurado acreditado por el Ministerio de Asuntos Exteriores. Ese sello convierte un texto en otro idioma en un documento legalmente válido, con el mismo valor que el original. No es solo cuestión de traducir bien, es cuestión de certificarlo oficialmente.
Documentos personales que no se salvan del sello
Los más comunes, los que tocan a casi todo el mundo. ¿Te suena alguno?
- Certificados de nacimiento y matrimonio: Para temas de residencia, nacionalidad o trámites en el Registro Civil, te lo van a pedir. Y si están en otro idioma, tienen que ir jurados.
- Títulos académicos y expedientes: Quieres estudiar o trabajar en España con tu título extranjero. Estupendo. Pero si no está traducido por un jurado, ni lo mires: no te lo van a aceptar.
- Certificados de antecedentes penales: Otro clásico. Lo piden para todo: permisos de residencia, ciertos trabajos, oposiciones. Y sí, también exige traducción jurada.
En el mundo legal y empresarial tampoco te libras
Aquí los errores pueden costar dinero, juicios… o ambas cosas. Así que nadie se arriesga.
- Contratos y poderes notariales: ¿Firmar un contrato mal traducido? Mejor no. Aquí, cada palabra cuenta. Y cada error, también.
- Sentencias y resoluciones judiciales: En procedimientos legales, todo documento extranjero necesita traducción jurada para ser tomado en serio. Lo demás es papel decorativo.
- Estatutos y actas de empresas: Para abrir una empresa, modificarla o presentar documentación societaria, lo jurado es obligatorio. Y más si hay socios extranjeros.
¿Cuándo hace falta una traducción jurada?
Buena pregunta. Respuesta corta: cuando el documento va a ir a parar a una institución oficial. Respuesta larga:
- Cuando el trámite tiene valor legal o administrativo.
- Cuando hay que presentar documentos ante universidades, notarios, juzgados o ministerios.
- Cuando hay un proceso judicial en juego.
El truco está en preguntar antes. Cada institución puede tener sus propias exigencias. Más vale prevenir que rehacer.
¿Cómo reconocer una traducción jurada válida?
Fácil. Tiene que llevar:
- La firma y el sello del traductor jurado.
- La certificación oficial de fidelidad al original.
- Fecha y número de registro.
Si falta alguno de estos elementos, no sirve, aunque la traducción sea impecable.
¿Dónde encontrar un traductor jurado en España?
Pues sí, Google está lleno de ellos. Pero si no quieres jugártela, mejor ir a lo seguro: traductores jurados que estén acreditados y tengan experiencia como los de Traductores Jurados iTrad. Te explicamos bien el proceso y te aseguramos que el documento va a cumplir con todos los requisitos.
La traducción jurada no es un trámite más. Es el paso que separa un documento útil de un documento inútil. Así que si tienes papeles que necesitan viajar de idioma en idioma, mejor hazlo bien desde el principio.
Porque en esto, como en tantas otras cosas, lo barato puede salir carísimo.